ENAIRE-DRONES-2026

El mercado profesional de drones crece de forma desigual en España

La evolución del mercado profesional de drones en España sigue avanzando, aunque los datos muestran un desarrollo desigual entre territorios. Más allá del crecimiento global, las cifras reflejan que la expansión del sector no se está produciendo al mismo ritmo en todas las comunidades autónomas.

 

Durante los primeros meses de 2026 se registraron más de dos mil solicitudes de coordinación de operaciones UAS gestionadas por ENAIRE. Comparado con el mismo periodo del año anterior, la actividad presenta una evolución positiva cercana al 8%, una señal de que las operaciones comienzan a apoyarse cada vez más en procesos coordinados y estructuras operativas más consolidadas.

 

Sin embargo, el reparto territorial deja un panorama claramente concentrado. Gran parte de la actividad sigue localizándose en zonas con un elevado peso económico y una intensa presencia de infraestructuras, aeropuertos y servicios especializados. Cataluña y Madrid mantienen posiciones destacadas por volumen, mientras que el País Vasco aparece como uno de los territorios con mejor comportamiento relativo en términos de crecimiento.

 

La elevada concentración geográfica no resulta especialmente sorprendente. Las necesidades de operación profesional suelen intensificarse en áreas urbanas, entornos industriales y sectores donde los drones ya forman parte habitual de procesos técnicos como inspecciones, ingeniería, producción audiovisual, mantenimiento de infraestructuras o apoyo a emergencias.

 

Al mismo tiempo, algunos territorios tradicionalmente menos activos comienzan a registrar movimientos significativos. Varias regiones han experimentado incrementos muy elevados en términos porcentuales respecto al año anterior. Aunque estas cifras deben analizarse con cautela debido a que proceden de bases estadísticas reducidas, sí podrían anticipar una progresiva extensión del uso profesional fuera de los principales polos operativos.

 

En paralelo, otras comunidades muestran una trayectoria opuesta y reducen su volumen de solicitudes. Esto pone de manifiesto que el crecimiento del sector no responde a un comportamiento uniforme y que la demanda puede fluctuar según el tejido empresarial, la actividad local o el tipo de operaciones predominantes en cada territorio.

 

La evolución del ecosistema UAS también está estrechamente ligada a la transformación del espacio aéreo. A medida que aumenta la actividad, adquieren más relevancia los sistemas digitales de coordinación y gestión del tráfico de aeronaves no tripuladas. Dentro de este proceso, conceptos como U-space comienzan a perfilarse como elementos esenciales para permitir una integración más automatizada y segura entre drones y aviación convencional.

 

Más que un simple aumento en el número de operaciones, los datos parecen reflejar una transición hacia un modelo donde la planificación, la coordinación y la gestión del riesgo tendrán un peso cada vez mayor en el desarrollo del sector.